Pedazos de realidad

Miro, te miro, me miro, pero no me veo. Me imitas, te imito, me imito, pero no sé quién ha empezado. Desde ese mundo paralelo desde el que me observas te envidio, porque me ha tocado ser la versión mala de mi mismo, porque tu realidad es más perfecta, más coherente y...

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Porque es viernes

El día comienza perezoso entre las sábanas de nubes que se han pegado al cielo. Un Sol débil trata de esconderse avergonzado por la resaca que proyectan sus rayos tras una noche de locura con la Luna llena. La Tierra, amante diurna, celosa y humillada, cierra sus ojos...

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Volver

Un sendero de álamos perfectamente alineados hacia el infinito punto de fuga, como un pasillo otoñal hacia la nostalgia. El viento fresco se desliza y desnuda sus troncos, tejiendo una alfombra de hojarasca por la que avanza el coche, negro y majestuoso, levantando el...

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La espera

Un doloroso color blanco cubría la superficie de la mayoría de objetos que podía alcanzar con la vista. Mesas, sillas, paredes, lámparas, cortinas, todo el mobiliario compartía la misma insípida decoración que difícilmente podría diferenciarse de la habitación...

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El Libro de la Vida

Aunque no lo recuerdo con claridad, creo que debería de tener unos cinco años cuando comencé a notar que cada mañana sin excepción encontraba sobre mi mesa al despertarme un folio en blanco, en el que sólo estaba escrita la fecha de ese día. En él se escribían...

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Vértigo

Cuarenta y cinco minutos de cola no fueron suficientes para lograr que justo cuando le tocaba subir a la montaña rusa, desapareciera ese respeto, que no miedo, que todo aparato mecánico que alcance los cien kilómetros por hora debería dar. Las estadísticas no engañan,...

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Película para dos

Las paredes se escondían tras la oscuridad, impidiéndonos ver los límites del salón, envolviéndonos en una atmósfera de penumbra y silencio, como si aquél sofá sobre el que estábamos sentados juntos, muy juntos, fuese el único punto colonizado del universo, como si...

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Tristeza en la mirada

El mundo comenzó a moverse como si fuera una de esas bolas de cristal que cuando la agitas simula una nevada sobre la ciudad que encierra. Las calles que parecían rectas y llanas se volvían ascendentes y descendentes como la cubierta de un barco en una noche de fuerte...

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Perdiendo la cuenta del tiempo

Nueve mil setecientos treinta y cuatro pasos después de iniciar un paseo improvisado habían sido suficientes para llenarle la cabeza de una retahíla de pensamientos que cuarenta y nueve minutos después y tras haber recorrido media ciudad, no le habían ayudado a llegar...

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Antes de que el domingo acabe

El tren parece el lugar más alejado del mundo al tiempo que comienza la marcha dejando atrás la estación, difuminándose en agua por el efecto del calor. Siento cómo cada pedalada del vagón cogiendo velocidad acelera los recuerdos de un fin de semana que desde la...

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Pisando pisadas

Respiro hondo, muy profundo, inflo mi pecho hasta que los pulmones se chocan con las costillas y las empujan elevando el esternón hasta el punto climático de la apnea, que mantengo durante dos segundos. Expulso el aire suavemente dejando que roce mi garganta, que...

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54 días

Me pareció que las palabras se habían acabado, que las sílabas con sus letras y sus nexos se borraban y difuminaban como gotas de lágrimas derramadas sobre el papel en el que un día me propuse escribirte una canción. Me quedé observando cómo el papel bebía del fruto...

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