Ya

Ya

Huimos juntos de la distancia que nos mantenía lejos para volvernos unidos. Madrugamos para subirnos a esa barcaza a prueba de cobardes, para que en medio del mar, más allá de donde los faros seducen, no hubiera escapatoria. Nos mecen las olas, los altibajos, los...
De nuevo

De nuevo

Pongamos que por una vez, al cruzarnos por la calle, no fingimos ser extraños y que el rencor y la decepción no se hacen visibles en nuestras caras. Que el orgullo no silencia nuestras conciencias y que dejamos de aparentar que hemos pasado página.

El escondite de las palabras

El escondite de las palabras

Las dos familias se encontraban reunidas en el salón, a la espera. La luz del domingo comenzaba a apagarse, mientras se encendía la conversación, hasta que los primeros gritos desde la habitación contigua se colaron entre la celulosa de las paredes. Entonces todos comprendieron que no habría boda.

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