Por un último adiós

Por un último adiós

El reloj de la estación marcaba las nueve y dos minutos. El frío de diciembre acompañaba una noche que amenazaba lluvia y la tibia luz de una farola añadía pinceladas de tristeza a la escena. En el solitario andén, sólo Mario tenía motivos para esperar al tren.

Sombra

Sombra

Lucías verano en la piel a la sombra de la brisa, que lo cubre todo menos tu sonrisa, que ocultabas. Tumbada, dándole la espalda a la tierra, ponías tu mirada en el ojo azul celeste que todo lo mira, que parpadea, que se irrita, se nubla y llora. Abrazada a tu...

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