El mundo comenzó a moverse como si fuera una de esas bolas de cristal que cuando la agitas simula una nevada sobre la ciudad que encierra. Las calles que parecían rectas y llanas se volvían ascendentes y descendentes como la cubierta de un barco en una noche de fuerte marejada.

Las gotas frías de una ducha no son suficientes para arrastrar al desagüe el cansancio acumulado bajo una piel impermeable que no permite refrescar los pensamientos y despejar de la cara el sueño acumulado bajo los párpados.

El espejo devuelve la peor versión de la tristeza a través de unos ojos enrojecidos de llorar sin lágrimas. Una mirada de lástima recorre cada uno de los vestigios de fatiga tratando de recordar los antecedentes que la causaron.

El café se enfría y queda olvidado sobre la mesa junto a una tableta de aspirinas a la que le falta una dosis. La televisión encendida sin voz y las persianas bajadas.

Duele el sol, duele el aire, duele la vida.

‘As my soul leaves its apartment, I get migrains,
heart strains, tear stains, and fear gains,
with increases in the pain, I get a headache.’
Hoy mi canción es: ‘Headache’ Floetry

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